
LE APOSTAMOS A LA VIDA Y A LA DIGNIDAD
Karibeño Rebelde
Edición Nº 297
Miguel Pimienta Cotes
Estamos ante un cambio de época, donde lo que muere no termina de morir y lo que nace no termina de nacer, al decir de Antonio Gramsci. Todos los escenarios se están moviendo, desde la geopolítica mundial hasta la realidad nacional, regional y local. A nivel mundial estamos ante el televisado y difundido Genocidio a la nación palestina; el lenguaje y practica belicista de Estados Unidos y la Union Europea; también ante el aumento de la guerra proxi, en donde las mafias y estructuras mercenarias de Colombia se mueven en todo el mundo, como se demostró recientemente con el derribo de un avión en Sudan con mercenarios colombianos.
Por otro lado, en Nuestra América, El imperio norteamericano en su agonía para no desaparecer, arremete de manera descarada y abierta contra nuestros pueblos, en ese sentido realiza un despliegue militar en el sur del mar Karibe supuestamente para controlar el narcotráfico y enfrentar el supuesto cartel de los soles. Pero el objetivo trazado es atacar al Presidente legítimo Nicolas Maduro y adueñarse del petroleo y demás riquezas. Esa operación en el Karibe es contra la revolución bolivariana y el pueblo venezolano.
El reporte Mundial sobre drogas 2025, publicado en junio por la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) reporta que el 87% de la cocaína colombiana sale por el pacifico, mientras que solo el 5% intenta pasar por Venezuela, país que ha registrado grandiosas incautaciones de ese alcaloide. Y de ñapa el informe dice que el crecimiento en la producción de cocaína esta en el suroccidente colombiano donde opera las bandas de la exfarc. Y lo que ya no es sorpresa: Estados Unidos sigue siendo el mayor consumidor.
Se le nota que fue al velorio de mi prima
En una entrevista que hacia un periodista de un medio de la oligarquía, en el entierro del Miguel Uribe, le preguntó a una vendedora ambulante ¿qué si le dolía la muerte del senador? y esta le dijo que no; ante la increpancia del periodista, ella le regresa la pregunta pero esta vez sobre la muerte de su prima y él le dijo de manera hipócrita que si, que a él le dolía cualquier persona que mataban en Colombia y la muchacha le respondió: «se le nota que fue al velorio de mi prima.
Allí esta expresada la lucha de clases que se libra en Colombia. Esos mismos periodistas no van a preguntar a los familiares de las víctimas del Estado y sus fuerzas militares y paramilitares, no van a preguntarle a los familiares de las víctimas del imperante sistema de salud, que asesina, igual que cualquier organismo militar o de Policía. Es la fotografía de los dolores antagónicos.
Los poderosos, la clase en el poder quieren hacer nacional sus dolores, pero francamente al pueblo no le duele los muertos de la clase dominante ni a la dominante los muertos de la clase popular. La única diferencia es que los dolores de la clase popular los genera la clase oligárquica, el Estado y el régimen como es el caso de los 6.402 jóvenes asesinados por el ejercito y los millones de desplazados.
La Tripartita mafiosa y la guerra mediática contra el ELN
Militares colombianos trasladaron a criminales de las disidencia de Iván mordisco del Cauca hasta Arauca para apoyar a la banda de Antonio Medina para combatir al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y asesinar líderes sociales y desplazar comunidades; fueron 1.100 kilómetros de recorrido. Eso no es un caso aislado; al igual que en los tiempo de Gaviria, Pastrana y Uribe, es una política de Estado, en donde se tiene bien definido el objetivo: el ELN, que no es más que parte de la sociedad que se levanta en armas por el socialismo, la democracia y la soberanía nacional. Ya en el Catatumbo también quedó al descubierto que el ejército colombiano protege a los mandos de la banda del 33.
Esto se suma a la histórica alianza de las fuerzas militares y los paramilitares, que es producto de la doctrina militar y del diseño contrainsurgente del imperialismo norteamericano.
Esta triada criminal, disidencias, paramilitares y fuerzas militares está imbricada con el narcotráfico que sirve de soporte económico para financiar acciones contra las comunidades y aumentar las riquezas de los cabecillas de dicha tripartita.
A su vez, los medios de comunicación de propiedad y al servicio de la clase dominante, junto con algunos que se autoproclaman progresistas mantienen una guerra mediática contra el ELN, acusándolo, sin ninguna prueba, de narcotraficante y de crímenes que no ha cometido. En ese juego también participa el Presidente Petro.
El ELN tiene como principio ético decir la verdad y de reconocer sus errores; para nosotros, los elenos y elenas, decir mentiras es una ofensa y un irrespeto a la gente. Esas son las enseñanzas de Camilo Torres y de nuestros héroes y heroínas en estos más de 60 años de lucha y de construcción de nuestra cultura y pensamiento propio.
Cañaverales y la Guajira
En el municipio de San Juan del Cesar (Guajira) la empresa transnacional BBC aspira a saquear siete millones de toneladas de carbón, a pesar de que el sur de la Guajira, donde se ubica Cañaverales, fue declarado Área de Protección para la Producción de Alimentos en junio de 2024. El pueblo de Cañaverales esta en lucha permanente para que no le destruyan su manantial. Igual situación de miseria y marginalidad sufre toda la Guajira, que solo la ven en épocas pre electorales. Lo que tiene el pueblo Wayuu y el pueblo guajiro en general lo ha conseguido con la lucha y la movilización.
El camino es la democracia y la solución Política:
En todos los escenarios, es decir internacional, continental, nacional y local se mueven las diferentes fuerzas políticas, económicas y militares en una dinámica permanente de contradicciones y afinidades. La Geopolítica del despojo y la guerra se enfrenta a al geopolítica de la soberanía, la dignidad y la vida. Todo se interrelaciona de manera dialéctica. Es por eso que hoy, el Norte Global y Sur Global, más que un concepto territorial es un concepto político e ideológico-cultural.
Nos inscribimos en ese Sur Global que levanta las banderas de un proyecto de humanidad y de vida contraria a la visión occidental y capitalista, nos sumamos a la convocatoria de construir un plurimundo donde exista la armonía y coexistencia de los pueblos soberanos.
A nivel nacional, seguiremos trabajando por la solución política y la paz con justicia social; jamás nos someteremos a la rendición; invitamos a los pueblos y comunidades, a la gente honesta y demócratas a construir un gran acuerdo nacional que tome como base la justicia social y ambiental, la democracia y la soberanía nacional. Un acuerdo que de verdad favorezca a nuestra clase popular y a los pueblos indígenas, afros, campesinos; no un acuerdo de élites, sino un acuerdo con toda la nación.
A nivel del karibe colombiano, seguiremos trabajando por el bienestar de todos y todas, por una política económica en armonía con la naturaleza; invitamos a derrotar la corrupción en el sector público y privado. El karibe merece un futuro mejor, ese es nuestro sueño y las motivaciones para luchar hasta el final.
